Castillo de Trujillo
Fortaleza de origen árabe del siglo IX ampliada en el XV. Desde sus torres se disfruta de las mejores vistas de la ciudad y la dehesa extremeña. Conserva el aljibe árabe y la torre del homenaje.
La ciudad de los conquistadores. Plaza Mayor medieval, castillo árabe y gastronomía extremeña en el corazón de España.
Trujillo es una ciudad con más de dos milenios de historia que te atrapa desde el primer momento. Su impresionante Plaza Mayor, considerada una de las más bellas de España, está presidida por la estatua ecuestre de Francisco Pizarro, conquistador del Perú nacido en estas tierras.
La villa alta conserva intacto su trazado medieval: callejuelas empedradas, palacios renacentistas, torres defensivas e iglesias que cuentan la historia de una ciudad que fue punto de partida de la conquista de América.
Declarada Conjunto Histórico-Artístico, Trujillo ofrece al visitante un viaje en el tiempo sin salir de España, combinado con una de las gastronomías más apreciadas del país.
Desde su imponente castillo árabe hasta las iglesias renacentistas, Trujillo alberga monumentos que te dejarán sin aliento.
El corazón de Trujillo. Una de las plazas medievales más bellas de España, con soportales, palacios renacentistas y la icónica estatua ecuestre en bronce de Francisco Pizarro, obra del escultor estadounidense Charles Rumsey. Rodeada de terrazas perfectas para disfrutar de la vida local.
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Fortaleza de origen árabe del siglo IX ampliada en el XV. Desde sus torres se disfruta de las mejores vistas de la ciudad y la dehesa extremeña. Conserva el aljibe árabe y la torre del homenaje.
La joya religiosa de Trujillo. Construida entre los siglos XIII y XVI, mezcla estilos románico, gótico y renacentista. Alberga el sepulcro de Diego García de Paredes y el retablo mayor pintado por Fernando Gallego.
El más señorial de la Plaza Mayor. Construido por Hernando Pizarro, hermano del conquistador, en el siglo XVI. Su fachada plateresca está adornada con medallones de Francisco Pizarro y la Inca Inés Yupanqui.
Las murallas que rodean la villa alta son de origen árabe, reforzadas en la Edad Media. Con más de 900 metros de perímetro conservan torreones, adarves y puertas como la Puerta de Santiago o la de San Andrés.
Instalado en el antiguo convento franciscano, el museo recorre la historia de Trujillo desde la prehistoria hasta la actualidad. Especial atención a la época de los conquistadores y su legado en América Latina.
Fundado en el siglo XV, es uno de los conventos más antiguos de Extremadura. Las monjas clarisas elaboran dulces artesanales de fama regional que se pueden comprar directamente en el torno del convento.
Residencia familiar del conquistador Francisco Pizarro, convertida en museo. Recorre las dependencias originales y conoce la vida cotidiana de la nobleza extremeña del siglo XVI y los orígenes de la conquista del Perú.
Los alrededores de Trujillo son un paraíso natural. La dehesa de encinas alberga una de las colonias de cigüeñas blancas más grandes de Europa. Ideal para rutas de senderismo y avistamiento de fauna.
Cada mayo, Trujillo celebra la Feria Nacional del Queso, uno de los eventos gastronómicos más importantes de España. Más de 200 expositores de toda la Península y actividades paralelas llenan la Plaza Mayor.
La cocina extremeña es una de las más honestas y apreciadas de España. Trujillo tiene productos que no puedes irte sin probar.
La dehesa extremeña produce el mejor jamón ibérico del mundo. Los cerdos campan libres entre encinas y se alimentan de bellotas en la montanera. Un ritual imprescindible en cualquier bar o restaurante de Trujillo.
La Torta del Casar, queso con DOP elaborado con leche de oveja merina y cuajo vegetal de cardo. Su textura cremosa y sabor intenso lo convierten en uno de los quesos más exclusivos de España. Se come con cuchara.
El aceite extremeño, con DOP Monterrubio, es de una calidad excepcional. Los olivos centenarios de la región producen un zumo de aceituna de sabor frutado y ligero picante. Imprescindible para llevar a casa.
El cocido con hierba-pimienta es el plato más representativo. Las migas extremeñas, elaboradas con pan del día anterior, panceta, chorizo y pimientos, son un desayuno o almuerzo contundente de pastores.
La DO Ribera del Guadiana produce tintos potentes y aromáticos con uvas Tempranillo y Garnacha. El Pitarra, vino artesanal de elaboración familiar, es la bebida más auténtica de la región.
Las monjas del Convento de Santa Clara elaboran desde el siglo XV perrunillas, floretas y mantecados artesanales. También la miel de La Siberia y los higos chumbos confitados son postres de tradición milenaria.
Desde el hotel Parador dentro de las murallas hasta acogedoras casas rurales en la dehesa. Trujillo tiene el alojamiento perfecto para cada viajero.

Instalado en el antiguo convento de Santa Clara, dentro del recinto amurallado. Claustros medievales, jardín interior con naranjos y habitaciones de lujo con mobiliario histórico. La experiencia más auténtica de Trujillo.

Casa rural en plena dehesa extremeña a 5 km de Trujillo. Piscina, barbacoa y desayuno con productos ecológicos de la finca. Perfecta para familias y grupos que quieren desconectar en la naturaleza.

Hotel en un edificio del siglo XVIII rehabilitado con mimo, a pasos de la Plaza Mayor. Habitaciones con decoración contemporánea que dialoga con la piedra original. Relación calidad-precio excelente.

Finca agro-turística con visitas a la explotación de cerdos ibéricos y degustaciones de embutidos. Alojamiento rústico de máxima autenticidad. A 10 km de Trujillo, ideal para viajeros con vehículo propio.

Apartamentos con vistas directas a la Plaza Mayor, completamente equipados. Ideales para estancias de 2-3 días, con cocina propia para preparar los productos locales que compres en el mercado.

El único camping de la zona, a 2 km del centro histórico. Con bungalows y parcelas para autocaravanas. Piscina de verano e instalaciones completas. La opción más económica para visitar Trujillo.
Trujillo está bien comunicada con las principales ciudades españolas. Te explicamos las mejores opciones.
La mejor opción. Desde Madrid por la A-5 (3h). Desde Sevilla por la A-66 y EX-A1 (3h). Amplio aparcamiento gratuito en los alrededores de la muralla.
Varios servicios diarios desde Madrid (Estación Sur, 3.5h) y Cáceres (40 min). Empresa Mirat y Avanza. La estación de autobuses está a 10 min andando del centro.
La estación más cercana es Cáceres (30 km), con conexiones AVE a Madrid en 2h. Desde Cáceres, autobús o taxi hasta Trujillo. Combinación recomendada.
Aeropuerto de Madrid-Barajas (280 km) o Aeropuerto de Badajoz (100 km). Desde el aeropuerto de Badajoz, alquiler de coche para llegar en 1h.
Un itinerario detallado para aprovechar al máximo tu estancia en Trujillo, tanto en un día como en un fin de semana completo.
Empieza en el corazón de Trujillo con un café en los soportales
Sube al castillo y disfruta de las vistas panorámicas de la dehesa
Paseo por las callejuelas medievales, iglesias y palacios
Cocido extremeño o ibérico en un restaurante de la Plaza Mayor
Museo de La Coria y dulces del Convento de Santa Clara
El mejor atardecer desde las murallas, sobre la dehesa
Instalación en el Parador o tu alojamiento elegido
Visita guiada por los palacios renacentistas (1,5h)
Compra de productos locales en el mercado de abastos
Menú degustación en restaurante con productos de la tierra
Tarde completa en el castillo y paseo por las murallas medievales
Cena con terraza en la Plaza Mayor iluminada
Desayuno típico extremeño con embutidos y migas
Paseo de 2h entre encinas con avistamiento de cigüeñas y buitres
Visita a una finca con cerdos ibéricos y cata de jamón
Almuerzo tardío y descanso antes de la tarde
Recorrido por la casa natal del conquistador del Perú
Compra de productos locales y partida hacia casa
Todo lo que necesitas saber antes de tu visita para que la experiencia sea perfecta.
Primavera (abril-junio) y otoño (septiembre-octubre) son ideales. En mayo coincide la Feria del Queso. Evita agosto por el calor extremo (puede superar los 40ºC).
El Parador de Trujillo tiene pocas habitaciones y se llena en fines de semana de primavera. Reserva con al menos 3 semanas de antelación para conseguir buenas tarifas.
Las calles del centro histórico son empedradas y con pendiente. Un calzado con buena suela es imprescindible para disfrutar del paseo sin molestias. Mejor evitar los tacones.
La mayoría de iglesias y museos cierran de 13:30 a 17:00 por la siesta. Programa las visitas en mañana temprano o tarde-noche. El castillo cierra los lunes.
Las visitas guiadas oficiales (8€/persona) multiplican la experiencia. Los guías locales conocen historias y detalles que no encontrarás en ninguna guía escrita. Duran unas 2 horas.
Monfragüe (40 km), parque nacional con buitres negros. Guadalupe (80 km), monasterio declarado Patrimonio de la Humanidad. Cáceres (45 km), ciudad medieval también con Patrimonio de la Humanidad.
Con un día completo puedes ver los principales monumentos: Plaza Mayor, castillo y villa alta. Para disfrutarlo sin prisas y hacer excursiones a la dehesa, se recomiendan 2 noches / 3 días. Si combinas con Monfragüe o Guadalupe, amplía a un fin de semana largo.
Sí, es un destino muy recomendable en familia. El castillo les encanta, los paseos entre las cigüeñas son una experiencia única y la gastronomía es sencilla y contundente. El único inconveniente son las calles empedradas con carritos de bebé.
Trujillo es un destino muy económico. Los monumentos tienen entrada entre 2-3€. Un almuerzo de menú cuesta entre 12-15€. El alojamiento va desde 18€ (camping) hasta 150€ (Parador). En total, un viaje de fin de semana para dos personas puede rondar los 300-500€ incluyendo alojamiento, comidas y actividades.
Sí, hay amplias zonas de aparcamiento gratuito en el exterior de las murallas, especialmente en el Paseo de los Pinos y los alrededores del Palacio de Congreso. El centro histórico tiene calles muy estrechas no aptas para coches.
La Feria Nacional del Queso de Trujillo se celebra durante el último fin de semana de abril o el primero de mayo. Es el evento más importante del año, con más de 200 expositores de toda España. Se recomienda reservar alojamiento con mucha antelación si se quiere coincidir con la feria.
Reserva tu alojamiento, prepara la mochila y déjate conquistar por una de las ciudades más bellas de España.